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Probablemente
estamos haciendo mal, pero vamos a empezar por el final: Napster
mola.
La industria no para de quejarse sobre
los tremendos perjuicios que les está produciendo esta
herramienta, sobre lo injusto (sic) que es que muchos artistas
estén dejando de cobrar sus derechos de autor, sobre
el pirateo puro y duro que se produce a través de Napster...
En definitiva, quejas, quejas y más quejas.
Pero no olvidemos que la industria nunca ha parado de quejarse.
Antes era el pirateo de vinilo a través de cassettes
(un desastre llegó a calificarse la perdida de sus
derechos), para después atacar a las radios que emitían
temas completos y, finalmente, abrazar el cd (y casi imponerlo)
porque ta y como estaba el patio hace unos años era
el sistema más seguro para ellos. Desgraciadamente,
esto no fue así.
El CD ha terminado siendo el más imperfecto de todos
ya que cualquier copia de un disco es tan perfecta como el
original (la copia en casette de un vinilo era, simplemente,
una guarrada) y además se puede almacenar de forma
digital... una pena para sus propositos. Para colmo se le
une todo el boom de internet y se crean herramientas para
pasar esos "archivos digitales" de un punto a otro
de la tierra.
Solución, acoso y derribo al que se oponga. En principio
han empezado con Napster e imaginamos que (tras haberlo anunciado
500 veces) algún día de estos llegará
a un acuerdo con las compañías discográficas
más por el tema monetario que por el legal ya que debería
ser imposible cerrar un "lugar" que no hace nada
malo aunque sus inquilinos teóricamente sí lo
haga. Además a los creadores de Napster se les deben
estar haciendo los ojos chiribitas con tantos ceros en los
cheques.
Pero esto no ha hecho más que empezar, tras ellos llegarán
Gnutella y muchos más; y cuando sean capaces de crear
protección para los temas llegará alguien que
sepa saltarlas; de la misma forma que ha pasado con el DVD
("¡¡imposible de piratear!!").
Es una pena, porque a todos los aficionados a la música
nos gusta comprar los discos originales, con esas magníficas
portadas a todo color, plastificadas, con todas sus letras,
fotos, etc, etc, etc... aunque no al precio abusivo que nos
imponen. Por mucho que lo obvien, ahí esta el problema.
Pasta.
[Dj.
G.]
© enoff 2000
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